miércoles, 29 de enero de 2014

MÁS VALE PREVENIR

A "toro pasado", cuando la pareja se rompe, es fácil lamentarse de lo que se podía haber hecho para evitar situaciones de conflicto que han surgido tras la ruptura. Cuando nos enamoramos, cuando decidimos casarnos o tener hijos con una persona, no pensamos nunca en que las cosas van a torcerse y mucho menos que si se tuercen alguno de los implicados sea incapaz de solucionar las cosas de manera amistosa, como personas civilizadas, y que incluso decida separarse de su pareja "por la vía penal".

Foto: http://notariacarreno.com
Entonces es cuando nos preguntamos: “¿qué podría haber hecho yo para evitar todo esto?”, "¿qué tengo que hacer para que en el futuro no vuelva a tropezar en la misma piedra?".

Y es que en muchas ocasiones, las mismas personas que han sufrido una separación conflictiva, vuelven a cometer los mismos errores: problemas de custodia de los menores, de la casa, de pensiones, de procesos judiciales costosos, de denuncias "instrumentales", etc.

Por desgracia, ciertas cosas de las que acabo de enumerar...son inevitables. Pero otras, podemos hacerlas más llevaderas para que la separación no se convierta en una batalla campal que afecte tanto a los hijos que tienen derecho a tener una infancia feliz con mamá y con papá por igual.

Mis consejos:

- Realizar capitulaciones matrimoniales: al tiempo de contraer matrimonio o bien antes de casarse (máximo de un año), se firma ante notario una escritura de capitulaciones matrimoniales que puede costar alrededor de los 100-150 euros, donde quede estipulado el régimen económico matrimonial que regirá a la pareja. Por "defecto" el régimen que se aplica en casi toda España es el de gananciales (excepto Cataluña y Baleares) y esto supone -entre otras cosas y con excepciones- que todo aquello que adquiera cada uno de los cónyuges es del otro por igual. Para evitarlo, se han de firmar las Capitulaciones matrimoniales donde se haga constar que el régimen económico sea el régimen de separación de bienes (existe alguna otra "modalidad" pero no se utiliza).

- En la misma escritura de capitulaciones matrimoniales, o en otra escritura aparte que puede llamarse "convenio regulador prematrimonial" o "convenio regulador de pareja", se pueden pactar otras disposiciones que a los cónyuges les interese pactar. Y esto también pueden hacerlo las parejas de hecho aunque no estén registradas como tal. Entre otras disposiciones, se pueden pactar -para el caso de separación- el tipo de custodia que desean para sus hijos, régimen de comunicación y visitas, domicilio, pensiones, obligación de acudir a mediación, indemnizaciones en caso de incumplimiento, etc. Estos pactos previos al matrimonio o previos al nacimiento de un hijo tienen carácter vinculante siempre y cuando no sean contrarios a la Ley o a las buenas costumbres, ni limiten el derecho de alguno de los comparecientes, o que sea lesivo para alguno de los hijos. Es evidente que estos condicionantes son tan genéricos que tampoco se garantiza al cien por cien ese carácter vinculante (eso lo tiene que decidir un juez), pero sí que es cierto que ofrece más garantías que no tener firmado nada. También llegada la separación, y por mutuo acuerdo, ambas partes podrían dejar sin efecto alguna de las disposiciones pactadas en las capitulaciones matrimoniales, o modificarlas en cualquier momento.

- Un último consejo (este no es jurídico, es personal): elige bien la persona con quién vas a "complicarte" la vida.

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

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